Jessica Simpson llevo su elegancia y su figura hasta las pasarelas en París, donde la cantante lucio un bello vestido negro con volantes de Suer Ozlem.

Pero este encantador diseñito no logro disimular esos kilitos de más contra los que Jessica Simpson viene batallando, ni la “gravedad” con el que su busto deslució su figura al verse totalmente caído motivando insidiosos comentarios en casi todos los blogs americanos.
Y bueno un mal día cualquier rubia lo tiene o no?



